Las Espigadoras y la aventura de “Espigar” 

En esta sociedad del consumo, donde producir y tirar van muchas veces de la mano, en épocas de crisis es cuando las necesidades abren paso a la creatividad.

Hará pronto un año que surgió este grupo en el Poble-sec, pequeño proyecto de lucha contra el despilfarro y la pérdida de alimentos, que desea crecer y verse reproducido.

Todo nace en el verano del 2019, cuando la asociación SomlaClau organiza un “Sopar d’aprofitament” en el barrio de Poble Sec. Se crean pequeños grupos para recoger los alimentos que iban a ser desechados en varias tiendas del barrio.

Con ellos y siempre con trabajo voluntario se prepara una cena a la que vinieron algo más de 160 personas.

Espigar lo que de otra manera acabaría en la basura nos unió a unas cuantas personas en una aventura que nos gustaría fuera altamente contagiosa. Desearíamos que nuestro modelo de funcionamiento pudiera servir de inicio para empezar a hacerlo en muchos otros lugares.

En nuestro caso primero aprovechamos el contacto cercano con dos tiendas del barrio de las cuales éramos clientes, una frutería/verdulería y una panadería.

Primeramente se acuerda con los responsables de la tienda la hora de recogida más adecuada para ellos.

Creamos un grupo de whatsapp para coordinarnos. Cada semana hay una persona responsable de que cada día vaya alguien a recoger lo que sobra, dos personas sería lo ideal al menos en el caso de la frutería, ya que la cantidad a recoger a veces es importante. Si un día no se puede ir, el responsable avisa a la frutería para que puedan deshacerse del material y no les quede estancado en la tienda. Hacemos siempre una foto de lo disponible y lo compartimos en el grupo, de manera que los que no puedan llegar a tiempo se coordinen para recoger una parte.

El disponer de gran variedad de alimentos perecibles nos ha hecho desarrollar habilidades para cocinar de manera imaginativa. Los platos que han salido son siempre deliciosos. Nos ha permitido además conocer vegetales no habituales en nuestra cocina y que hemos ido introduciendo en nuestra alimentación, haciéndola por lo tanto mucho más variada y equilibrada.

El grupo ha ido creciendo y hemos hecho una verdadera comunidad que partiendo de la dinámica del aprovechamiento alimentario ha creado sinergias de autoayuda, basadas en la ilusión, el compañerismo, la sensación de no estar solos y sobre todo generando felicidad.

En el contexto ciudad, gran responsable a nivel de escala del desperdicio alimentario y de dinámicas de aislamiento, creemos que es fundamental el rol de proyectos como este, tanto a nivel de creación de conocimiento, sensibilización sobre el desperdicio y aprovechamiento del mismo.

Evitar el despilfarro es también una manera de respetar, agradecer y honrar lo que nos regala la Pachamama.

Nota: Espigar, es recoger las espigas que han quedado en el campo tras la siega. El concepto también se refiere a una práctica con raíces milenarias que consiste en la recogida, mediante acuerdos con los productores de frutas y verduras que son descartadas del circuito comercial por excedentes de producción, bajada de venta o cuestiones estéticas.

En nuestro grupo el acuerdo en el caso de la verdulería no es con el productor sino con el distribuidor final.

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